miércoles, 18 de junio de 2014

A ti

A ti que de repente te conviertes en imprescindible, que despiertas sentimientos, que despiertas inquietudes y miedos, a ti a quien tanto echo de menos, a quien con su tranquilidad traía paz, quien prescinde de necesidades banales y se convierte en parte de mi. A quien sufre el desarraigo absoluto de desprenderse de si mismo para encontrar inseguras promesas de futuro, esperanzas inciertas de pensamientos tediosos. La zozobra y el astio de no poder sentirte, el nudo en la garganta por no tener tu compañía, por no poder encontrar tus ojos mirando con ternura los míos. Si pudiera elegir, te elegiría libre, sin esas ataduras que te dieron todo para luego no darte nada, sin ese dolor tan grande que te dañó el alma, para encontrarnos libres y no separarnos. Sigue mirando al cielo cuando estés triste que yo estaré también mirándolo para que desde la lejanía te sientas acompañado, yo desde aquí seguiré luchando, así es la amistad sincera, así es la incondicionalidad que nos damos. Te quiero.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Qué más da

Y perder la relatividad que un día me hizo libre, enfrentarme a problemas que no son tal, que solo crea mi mente, la facilidad de enredarse en lo simple, posiblemente por aburrimiento. Y qué más da todo si a tu lado soy feliz, si me das todo lo que necesito, si completas mi persona, si has descubierto lo que desconocía desde hace tanto tiempo. Si podemos hacer lo que queramos, qué más da si a tu lado soy más fuerte si tu también lo eres al mío, si juntos somos más grandes, si nos empeñamos en cuidar esto tan bonito que tan pronto creció, que más da todo lo demás.

Qué más da si alrededor todo explota, qué más da si estamos juntos tu y yo y nuestro aire, el que respiramos a diario, el que nos trae felicidad, nuestro tiempo, nuestra dedicación, tus sonrisas, tu mirada, mi felicidad, qué más da todo si podemos ser lo que queramos, qué más da.

Dejemoslo ahí secundario y que fluya total... qué más da.


 Infinitamente gracias.

lunes, 8 de julio de 2013

Pensamientos Bis

Desconozco si escribir desahoga las almas, solo se que en este momento es todo lo que sale. Vomitar palabras que con el tiempo ayudarán a la mente a recordar sentimientos. Sentimientos que con los años maduran y se convierten en desconocidos. Volver la vista atrás, o la lectura, en este caso, es fundamental a veces. Cuando está a punto de finalizar una etapa, sea cual sea, las huellas coinciden unas con otras y las ganas de desaflojar vuelven, aunque el calzado no sea el mismo, tal vez la zancada tampoco, ni tan siquiera las fuerzas para seguir caminando, finalmente el poso al terminar es idéntico, ese nudo en la garganta, esa inercia por continuar sin saber a dónde, esa reflexión demasiado condicionada, todo es lo mismo, aunque ya nada coincida. Curiosa paradoja, curiosa la vida y curioso los comportamientos que nos rodean, las personas, las relaciones, todo lo que tan solo te roza a diario y se convierte en un mundo circular ajeno a todo y sin salida de emergencia. Sin saber muy bien de qué manera te dejas envolver por una rutina que te maneja a sus anchas, tambaleándose a un lado y a otro cual péndulo gigante, al principio suavemente, después con brusquedad hasta el punto de no ver más allá de esos insistentes movimientos dañinos y constantes. ¿Cual fue el punto de partida? ¿Cual es fin de trayecto?. Respira... suave, con calma, no hay prisa, donde estas hoy es justo donde debes estar, no temas... respira. 



Allá donde vayas yo iré.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Siento preocupación. Se me encoge el alma, se queda pequeñito cuando no tengo posibilidad de mirarte de frente, de hacer de tus problemas los míos, de darte una solución. Sigue sin estar en mi mano la opción de apretar un botoncito para que tu vida cambie y sigo sin poder apoyarte en mi hombro cuando me miras así, con esa mirada que destroza mi ser, que me hace sentir culpable de pertenecer a esta sociedad que no da oportunidades, que castiga sin conocimiento, que no atiende a razones ni a sentimientos, que no entiende de necesidades ni de injusticias. Lo siento, no tengo valor de asegurarte que todo va a ir bien, ahora no,  eso es lo que me destroza.

martes, 28 de junio de 2011

Comete el mundo

Respira, que la felicidad está en el interior de uno mismo. Respira, que hoy es un buen día. Respira la calma que brota de tu mente. Respira el alivio de estar vivo. Respira la inmensidad del mar.
Haz de tu vida el instante eterno de ser tu. Forma parte de tu propia existencia.. Participa de tus actos y desea que el resto forme parte de ellos. Comparte, disfruta, sonríe, ama, vive, reflexiona, juega, baila, salta, comete el mundo...

sábado, 7 de mayo de 2011

Ese brillo

Déjame lamentarme durante un par de minutos escasos. Luego me levantaré, me tomaré un café de esos que revitalizan y despejan la mente y me pondré en marcha. Volveré a pensar lo afortunada que soy por el tipo de vida que llevo, por los instantes que hacen brillar mis ojos, y soñaré con esos momentos mientras entretengo mis pensamientos diarios en objetivos que me hacen sentir bien durante el transcurso de los mismos.

Brindaremos por mantener la capacidad de encender una vela durante la noche y disfrutar de una copa de vino. Lo importante es lo que nosotros queramos que exista. Centrarse en lo que tenemos y no en lo que no poseemos. De nada sirve el mal humor si eso no cambia ya nada, tan solo lo empeora. Dejar de buscar lo que no se ha perdido y simplemente vivir.

sábado, 19 de marzo de 2011

Solo puedes arrepentirte de lo que no nunca hiciste...

Me quedé con ganas de abrazarte  unas doscientas mil veces más, quizás con esas me hubiera conformado, tal vez nunca sean suficientes. Ahora me veo sin fuerzas porque me falta ese abrazo, ese impulso que empuje las ganas de volver a existir. Porque allá donde vayamos, donde precipitemos nuestros caminos constantes, continuos, allá donde el sol haga brillar nuestra piel y nuestra sonrisa, allá estaré yo, esperando impaciente tu abrazo, sentada, exhausta sobre una roca que conocerá el peso de un cuerpo que dedicó su vida a un sueño, tal vez a una utopía frenética, que en ocasiones se escapó de entre los dedos de una mano temblorosa que secaba sus propias lágrimas. 


Soy consciente de que esta noche volverá a ser solitaria, no importa, hubo un tiempo en el que solo deseaba permanecer dormida, ahora empaño mis noches en sueños que narran un despertar. Con la cabeza sobre la almohada, cierro los ojos y yo misma arropo un cuerpo helado que reniega de estereotipos sociales temerosos de soledad.