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El ciclo de la vida

Y volar... por encima del cielo si fuera necesario, surcar los mares y dejar que todo fluya, disfrutar de tu sonrisa, de mi rostro de felicidad reflejado en tus pupilas, de tu inocencia, de tu incondicionalidad, de tu amor, de tu cariño, de tu vida. Tu alma limpia de todo aquello que corrompe lo que nos hace libres y efímeros a la vez, capaz de ser ejemplo temprano de lo que perdimos con los años, de todo aquello que nos aleja de la plenitud. De repente se completa lo que jamás pensamos que fuera incompleto y creamos necesidades naturales y entendemos que es en eso en lo que debe consistir la vida y en nada más. Es en tu mirada donde se apaga el resto del mundo porque no hay mundo si en él no esta tu mirada.

Y volar... volar más alto por encima de los cambios, por encima de las tristezas y las faltas, por encima de las ausencias, por encima de todo, nos empeñaremos en volver a empezar cada vez que sea necesario, al fin y al cabo en eso consiste esto.

Y cuando caigamos en el abismo de …

A ti

A ti que de repente te conviertes en imprescindible, que despiertas sentimientos, que despiertas inquietudes y miedos, a ti a quien tanto echo de menos, a quien con su tranquilidad traía paz, quien prescinde de necesidades banales y se convierte en parte de mi. A quien sufre el desarraigo absoluto de desprenderse de si mismo para encontrar inseguras promesas de futuro, esperanzas inciertas de pensamientos tediosos. La zozobra y el astio de no poder sentirte, el nudo en la garganta por no tener tu compañía, por no poder encontrar tus ojos mirando con ternura los míos. Si pudiera elegir, te elegiría libre, sin esas ataduras que te dieron todo para luego no darte nada, sin ese dolor tan grande que te dañó el alma, para encontrarnos libres y no separarnos. Sigue mirando al cielo cuando estés triste que yo estaré también mirándolo para que desde la lejanía te sientas acompañado, yo desde aquí seguiré luchando, así es la amistad sincera, así es la incondicionalidad que nos damos. Te quiero.

Qué más da

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Y perder la relatividad que un día me hizo libre, enfrentarme a problemas que no son tal, que solo crea mi mente, la facilidad de enredarse en lo simple, posiblemente por aburrimiento. Y qué más da todo si a tu lado soy feliz, si me das todo lo que necesito, si completas mi persona, si has descubierto lo que desconocía desde hace tanto tiempo. Si podemos hacer lo que queramos, qué más da si a tu lado soy más fuerte si tu también lo eres al mío, si juntos somos más grandes, si nos empeñamos en cuidar esto tan bonito que tan pronto creció, que más da todo lo demás.
Qué más da si alrededor todo explota, qué más da si estamos juntos tu y yo y nuestro aire, el que respiramos a diario, el que nos trae felicidad, nuestro tiempo, nuestra dedicación, tus sonrisas, tu mirada, mi felicidad, qué más da todo si podemos ser lo que queramos, qué más da.
Dejemoslo ahí secundario y que fluya total... qué más da.

 Infinitamente gracias.

Pensamientos Bis

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Desconozco si escribir desahoga las almas, solo se que en este momento es todo lo que sale. Vomitar palabras que con el tiempo ayudarán a la mente a recordar sentimientos. Sentimientos que con los años maduran y se convierten en desconocidos. Volver la vista atrás, o la lectura, en este caso, es fundamental a veces. Cuando está a punto de finalizar una etapa, sea cual sea, las huellas coinciden unas con otras y las ganas de desaflojar vuelven, aunque el calzado no sea el mismo, tal vez la zancada tampoco, ni tan siquiera las fuerzas para seguir caminando, finalmente el poso al terminar es idéntico, ese nudo en la garganta, esa inercia por continuar sin saber a dónde, esa reflexión demasiado condicionada, todo es lo mismo, aunque ya nada coincida. Curiosa paradoja, curiosa la vida y curioso los comportamientos que nos rodean, las personas, las relaciones, todo lo que tan solo te roza a diario y se convierte en un mundo circular ajeno a todo y sin salida de emergencia. Sin saber muy bie…
Siento preocupación. Se me encoge el alma, se queda pequeñito cuando no tengo posibilidad de mirarte de frente, de hacer de tus problemas los míos, de darte una solución. Sigue sin estar en mi mano la opción de apretar un botoncito para que tu vida cambie y sigo sin poder apoyarte en mi hombro cuando me miras así, con esa mirada que destroza mi ser, que me hace sentir culpable de pertenecer a esta sociedad que no da oportunidades, que castiga sin conocimiento, que no atiende a razones ni a sentimientos, que no entiende de necesidades ni de injusticias. Lo siento, no tengo valor de asegurarte que todo va a ir bien, ahora no,  eso es lo que me destroza.

Comete el mundo

Respira, que la felicidad está en el interior de uno mismo. Respira, que hoy es un buen día. Respira la calma que brota de tu mente. Respira el alivio de estar vivo. Respira la inmensidad del mar. Haz de tu vida el instante eterno de ser tu. Forma parte de tu propia existencia.. Participa de tus actos y desea que el resto forme parte de ellos. Comparte, disfruta, sonríe, ama, vive, reflexiona, juega, baila, salta, comete el mundo...

Ese brillo

Déjame lamentarme durante un par de minutos escasos. Luego me levantaré, me tomaré un café de esos que revitalizan y despejan la mente y me pondré en marcha. Volveré a pensar lo afortunada que soy por el tipo de vida que llevo, por los instantes que hacen brillar mis ojos, y soñaré con esos momentos mientras entretengo mis pensamientos diarios en objetivos que me hacen sentir bien durante el transcurso de los mismos.
Brindaremos por mantener la capacidad de encender una vela durante la noche y disfrutar de una copa de vino. Lo importante es lo que nosotros queramos que exista. Centrarse en lo que tenemos y no en lo que no poseemos. De nada sirve el mal humor si eso no cambia ya nada, tan solo lo empeora. Dejar de buscar lo que no se ha perdido y simplemente vivir.